¿Qué
es la musicoterapia?
La
musicoterapia es una forma muy sutil, poderosa y extremadamente
placentera de hacer una terapia emocional. Los problemas de inseguridad,
miedos, impulsividad, enojos, culpa, ansiedad, depresión,
etc. son en el fondo respuestas emocionales que se generan en las
zonas más profundas de nuestro cerebro. La musicoterapia
tiene la capacidad de provocar un cambio en el comportamiento de
estas zonas del cerebro generando una respuesta emocional diferente,
que se convierte en una respuesta automatizada a través de
la repetición y con ello elimina la tendencia a generar ese
estado de ánimo.
Existen
dos tipos de musicoterapia: la pasiva y la activa. En la
musicoterapia pasiva se expone al cerebro a una serie de sonidos
que le inducen los estados de ánimo buscados sin que el “paciente”
tenga que hacer nada más que escuchar. En la musicoterapia
activa se pueden realizar diferentes actividades como son visualizaciones,
movimientos de relajación física u otro tipo de complementos
para guiar y reforzar el efecto de las secuencias musicales.
¿Cómo
funciona la musicoterapia?
La
función terapéutica se basa en la manera en que trabaja
el proceso natural psicológico de percepción auditiva.
Cuando nuestro oído registra un sonido, el cerebro tiene
la tarea de decodificar aquello que se está escuchando para
entenderlo y determinar la manera en que deberá reaccionar
ante aquello que se encuentra en el mundo exterior, que es la fuente
de ese sonido.
Para
ser más claros, en lo más profundo de nuestro cerebro,
el sentido del oído (y de hecho también los demás
sentidos) nos sirve para reconocer lo que está sucediendo
a nuestro alrededor y así poder estar preparados para reaccionar
ante ello. Por ejemplo, si te encuentras en tu casa leyendo, aunque
no te percates de ello, de manera inconsciente tu cerebro está
decodificando constantemente los sonidos que captan tus oídos
para reaccionar de manera adecuada ante cualquier situación
mientras tú mantienes la atención en tu lectura.
Si
de pronto escucharas la sirena de una ambulancia, tu oído
la detectaría y tu cerebro cambiaría tu respuesta
emocional a un estado de mayor alerta sin que tú necesariamente
te des cuenta. Quizá te detengas un instante en tu lectura,
pero casi de inmediato tu cerebro registrará que no hay razón
para dejar de leer y te permitirá seguir con tu libro. Sin
embargo, si escucharas después otra y otra y otra ambulancia
más, tu cerebro empezaría a enviarte la señal
de que algo raro está pasando y seguramente dejarías
de leer por unos instantes para poner atención e investigar
si hay algo de que preocuparte.
Con
esto queremos demostrar la base del proceso de terapia. El oído
detecta una serie de frecuencias, ritmos y patrones de sonido que
el cerebro decodifica y luego reacciona emocionalmente a ellos.
Si por ejemplo estuvieras en la escuela estudiando algo y durante
un examen tuvieras a un compañero junto a ti golpeando una
y otra vez su escritorio con la pluma debido a los nervios, el golpeteo
constante y con ese peculiar ritmo que da el nerviosismo generaría
en ti un nivel mayor de inquietud que si no escucharas ese ruido
(quizá hasta te voltearas a reclamarle y pedirle que no hiciera
ruido porque te está poniendo más nervioso).
¿Lo ves? Las secuencias o patrones de sonidos de manera inconsciente
y natural activan respuestas emocionales y físicas en nosotros.
Es por esto que la música es tan poderosa para provocar estados
de ánimo. Por eso se usan fondos musicales en las escenas
dramáticas de las películas y por eso hasta se ha
comprobado que los animales salvajes se relajan o mejoran su salud,
y hasta las plantas crecen mejor, al exponerles a cierto tipo de
música.
Los
seres vivos reaccionamos a las vibraciones y a los patrones de vibración
de manera automática, y esto es lo que utiliza la musicoterapia,
pero de manera planeada y controlada.
Lo
que hacemos es diseñar melodías que contienen una
serie de patrones de sonidos, frecuencias y ritmos, que están
naturalmente asociados en el cerebro a los estados emocionales y
de ánimo que se quieren inducir. El proceso funciona por
sí solo y de manera natural. Nuestro trabajo es armar las
secuencias adecuadas para provocar las reacciones emocionales que
resuelven un problema emocional particular porque conocemos las
secuencias a las que el cerebro reacciona y las emociones que genera.
Algunas
veces encontrarás, como parte del instructivo del la terapia,
que se te pide que imagines algo mientras escuchas la música.
Esto es porque algunos problemas se resuelven al asociar un estado
emocional con ciertas ideas o conceptos (es lo que llamamos musicoterapia
activa). En otros casos, sencillamente se requiere de escuchar la
melodía y ésta automáticamente genera las emociones
y actitudes necesarias para la terapia (que es la musicoterapia
pasiva). La repetición del ejercicio provoca que el cerebro
vaya reaccionando y generando esas emociones cada vez con más
facilidad hasta que se vuelven un hábito automático.
Este es un elemento clave del proceso, la terapia se basa en la
repetición de las respuestas emocionales positivas, así
que es posible utilizar incluso diferentes melodías para
trabajar una emoción, sólo hay que asegurarse de que
la melodía esté hecha para generar esa reacción
emocional particular.
ver
lista de audios
¿Me
puede afectar de alguna manera negativa?
No,
de ninguna manera. La musicopterapia está basada en el principio
de utilizar los ritmos y frecuencias que de manera natural están
asociadas con los estados de relajación, alegría y
salud en el cuerpo y en la mente, por lo que siempre provocará
algún grado de mejoría trátese del problema
que sea. De hecho, estos ritmos y frecuencias han probado ser benéficas
en todo tipo de seres vivos (animales y hasta plantas).
¿Puedo
usar melodías diferentes que estén hechas para trabajar
la misma emoción para no aburrirme de la misma?
Sí,
porque la melodía en sí no es lo terapéutico,
lo que provoca el cambio emocional es la estructura de la canción,
los ritmos y secuencias, y mientras trabajen la misma emoción,
darán resultado. De hecho usar varias es mejor para que el
trabajo sea divertido y más placentero.
¿Por
qué son tan cortas las melodías de musicoterapia?
El
objetivo de las melodías es el de inducir un estado emocional.
La duración de las melodías es la necesaria para lograr
un cambio emocional que después se irá convirtiendo
en uno más permanente conforme más se practique el
ejercicio en cuestión. El hecho de practicar y escuchar las
melodías repetidamente va generando el hábito cerebral
de mover nuestras actitudes hacia la emoción buscada de manera
cada vez más automática y cada vez con mayor facilidad.
No
se busca que las melodías sean muy largas porque no se trata
simplemente de vivir las emociones debido a que estamos escuchando
la melodía, en ese caso tendríamos que estar escuchando
una melodía durante todo el día para mantener esa
emoción. De lo que se trata es de entrenar al cerebro a transitar
hacia esa emoción cuando lo deseamos. Es por esto que vale
mucho la pena tratar de mantener la emoción alcanzada con
la melodía el mayor tiempo posible cuando esta termine ya
que esto enfatiza la conducta cerebral que se busca enfatizar. De
cualquier manera, si se desea realizar un ejercicio más largo
que que aquel que tiene por duración una melodía,
bastará con repetirla. Debido a que el estado emocional ya
ha mejorado con la primera vez que se le escuchó, no importa
si se escucha la melodía completa en la segunda ocasión
aunque eso enfatizaría aún más la emoción
buscada.
¿Por
qué hay varias melodías que se venden para trabajar
la misma emoción?
Para
facilitar el trabajo con músicoterapia y para hacerlo más
agradable, te ofrecemos diferentes melodías que pueden escucharse
para trabajar el mismo tema y así evitar que te aburras o
canses de la misma melodía. Recuerda que es la estructura
de ritmos y secuencias de la canción lo que “cura”,
las melodías pueden ser distintas. Y tener varias asegura
que siempre realices tus ejercicios disfrutando tu sesión
de musicoterapia.
ver
lista de audios
¿Cómo
se usan los audios de musicoterapia?
Todos
los ejercicios de musicoterapia pueden realizarse de dos maneras
básicas. La primera es la forma más profunda de trabajar
y se recomienda hacerla por lo menos tres veces a la semana. Consiste
en dedicarle unos minutos exclusivamente a disfrutar y dejarse llevar
por la melodía terapéutica. Es una manera muy placentera
de trabajar nuestras emociones. Deberás buscar un momento
en el día en que puedas sentarte a escuchar tu música
sin tener nada más de qué preocuparte durante ese
tiempo (puedes usar audífonos para aislarte aún más
del ambiente y escuchar mejor).
En
resumen lo que tendrás que hacer es buscar un sillón
cómodo o acostarte en tu cama. Escuchar la música
y, en el caso de que quieras trabajar un tema en especial, deberás
realizar las visualizaciones del tema particular que desees trabajar
como se indica en el instructivo que recibirás con la melodía.
Saborea
estos momentos con la música, que es algo tan especial y
poderoso. Una de las enormes ventajas y claves para la efectividad
de la musicoterapia es justamente que en lugar de tener que hacer
un esfuerzo para crecer o cambiar, el trabajo es sobre todo pasar
un rato delicioso. Lo que sí resulta muy recomendable es
que cuando acabes de escuchar el audio trates de saborear
y mantener el estado emocional que te provoca el mayor tiempo posible.
Esta es una recomendación muy útil e importante trata
de cumplirla la mayor parte de las veces. Con esa emoción,
dure lo que te dure, disfruta de tu descanso con la música
y continúa con tu día.
La
segunda manera de trabajar con tus melodías es simplemente
escuchándolas durante tus actividades. Conforme más
realices tus sesiones profundas de terapia, más efecto tendrá
el hecho de escuchar las melodías en la cotidianeidad, por
lo que es muy recomendable combinar las dos formas de trabajo.
Además,
como dijimos, cuando compras alguna melodía recibes adjuntas
las instrucciones completas para el manejo de cualquier emoción
particular que desees trabajar en tus sesiones de musicoterapia,
sólo asegúrate de adquirir el tipo de melodía
adecuado para tu asunto (existen diferentes tipos de melodías
para trabajar grupos de temas, revisa la hoja de venta de musicoterapia
para conocer los temas que trabaja cada tipo de melodía).
Es
importante darle variedad a tu trabajo emocional para que lo siguas
disfrutando. Recuerda que lo que transforma tus reacciones emocionales
no es la melodía en sí, sino la estructura de ritmos
y secuencias con la que está diseñada. Es por eso
que puedes adquirir diferentes melodías para trabajar una
misma respuesta emocional. Debido a que es la repetición
de estos ejercicios la que provocará los resultados profundos
que la musicoterapia puede ofrecer, para que no te aburras de una
misma melodía, es bueno tener varias de ellas, asegurándote
que todas estén diseñadas para trabajar esa emoción
particular.
Revisa
nuestra lista de melodías de vez en vez, porque vamos ofreciendo
nuevas melodías continuamente para que renueves tu repertorio
y disfrutes de tu trabajo emocional durante el tiempo que lo requieras,
sin tener que escuchar siempre la misma melodía.
ver
lista de audios
¿Cuánto
tiempo debo usar las melodías?
Las
puedes escuchar todo el tiempo y las veces que desees, siempre te
harán un efecto positivo. Como trabajo de terapia, es recomendable
escucharlas por lo menos 4 veces por semana dedicándoles
un tiempo específico sin distracciones. Además puedes
escucharlas durante tu vida cotidiana para reforzar el efecto (ver
el instructivo de musicoterapia).
Puedes
dejar de usarlas metódicamente cuando sientas que has logrado
el cambio que deseabas, pero es muy bueno escucharlas de vez en
cuando, en el momento en que se te antoje, para volver a contactar
con la emoción profunda que provocan.
¿Cualquier
melodía bonita o agradable puede funcionar como musicoterapia?
No.
Aunque alguna melodía agradable puede hacer que algunas personas
que gustan de ella adquieran estados emocionales positivos, no necesariamente
les está funcionando como terapia, además de que la
misma melodía puede no provocar esos estados a otras personas.
La
musicoterapia no funciona a través del hecho de que te guste
o no una melodía o de que te provoque una determinada emoción.
Lo puede hacer (puede ser que muchas de las melodías terapéuticas
te gusten o te generen emociones agradables), pero el efecto terapéutico
no viene de ahí. La terapia se da debido a que nuestros cerebros
están naturalmente programados para reconocer los ritmos
y las secuencias de los estímulos naturales.
Dentro
de la naturaleza hay secuencias de sonidos, frecuencias y ritmos
que activan nuestros sistemas neuronales de alarma (por ejemplo,
los ladridos de un perro o el zumbido de una abeja o mosquito acercándose
para atacar), mientras que hay otros que activan circuitos neuronales
de bienestar y que favorecen la salud física y mental. La
musicoterapia verdadera (porque hay quien sólo hace alguna
melodía bonita y le llama musicoterapia) utiliza estos patrones
de ritmos y frecuencias para inducir en el cerebro y en el organismo
las respuestas emocionales y físicas que resuelven el problema
tratado.
¿Se
puede combinar la musicoterapia con alguna forma de meditación
o visualización?
Sí.
De hecho esta es una forma adicional de utilizar las melodías
terapéuticas, pero esto debe hacerse necesariamente utilizando
melodías diseñadas para el mismo propósito
que el ejercicio de meditación o visualización, de
lo contrario ni la musicoterapia ni la visualización trabajarán
con la eficiencia que lo harían si no mezclaras los ejercicios.
La
explicación de esto es muy simple. Como las melodías
terapéuticas provocan de manera automática una serie
de respuestas en el cerebro y por tanto una serie de emociones y
reacciones corporales específicas, realizar una visualización
que busca provocar emociones y pensamientos diferentes o contrarios
a los que la melodía provoca hace que el cerebro esté
luchando con la inducción natural que le provoca la melodía.
Por eso no vive plenamente ni los estados que está induciendo
la melodía, ni las emociones que está tratando de
generar la visualización.
En
resumen, si vas a combinar musicoterapia con una visualización,
asegúrate que la melodía esté diseñada
para resolver el mismo problema que la visualización de manera
tal que las dos busquen provocar el mismo estado emocional y las
mismas actitudes.
ver
lista de audios
Yo
había escuchado de algo muy diferente que también
se llama musicoterapia, ¿existen otras maneras de entender
la palabra “musicoterapia” ?
Como
dato informativo, por si acaso habías escuchado de una definición
muy distinta de musicoterapia, existen otras estrategias muy diferentes
a lo que acabamos de describir para usar la música como un
apoyo en trabajos de terapia psicológica, que también
se han llamado de musicoterapia. La diferencia es que en estas otras
estrategias se utiliza la música como una herramienta para
explorar las emociones o para trabajar las relaciones personales,
pero no directamente para generar el efecto terapéutico sobre
el cerebro.
Por
ejemplo, hablando de esta otra idea de musicoterapia, se puede poner
a un grupo de personas en un hospital psiquiátrico a componer
canciones como una forma de fomentar el trabajo en equipo o para
ayudarlos a sentir la alegría de la convivencia. Obviamente
esto sólo se puede hacer bajo la dirección de un terapeuta
que coordine al grupo y que sepa organizar actividades en las que
se utiliza la música como un apoyo para lograr algún
cambio terapéutico. En estos casos no se usa la música
como la base de la transformación de las reacciones del cerebro,
sino como una herramienta para alguna otra forma de actividad terapéutica,
pero como se utiliza la música, también se les ha
llamado “músicoterapia”.
INSTRUCCIONES
PARA UTILIZAR LOS AUDIOS DE MUSICOTERAPIA
Todos
los ejercicios de musicoterapia pueden realizarse de dos maneras
básicas. La primera es la forma más profunda de trabajar
y se recomienda hacerla por lo menos cuatro veces a la semana, le
llamamos “la sesión de musicoterapia”. Consiste
en dedicarle unos minutos exclusivamente a disfrutar y dejarse llevar
por la melodía terapéutica. Es una manera muy placentera
de trabajar nuestras emociones. Deberás buscar un momento
en el día en que puedas sentarte a escuchar tu música
sin tener nada más de qué preocuparte durante ese
tiempo (puedes usar audífonos para aislarte aún más
del ambiente y escuchar mejor).
Busca
un sillón cómodo o acuéstate en tu cama. Te
sugerimos estirar tu cuerpo de todas las formas posibles antes de
iniciar para que tus músculos se destensen lo más
posible. Escucha la música y, si lo deseas puedes realizar
visualizaciones como se explica más adelante. La instrucción
más importante para un ejercicio totalmente efectivo es que
disfrutes y te dejes llevar por los sonidos, saboreando el momento.
Es
clave que ajustes el volumen del audio en un nivel bajo porque las
melodías tienen diferentes subidas y bajadas de volumen.
Es normal que empiecen suave y luego suban, con lo que si el volumen
de tu reproductor esta muy alto te provocará romper con el
estado emocional que la melodía te está induciendo.
Puedes escuchar toda la melodía primero para asegurarte de
que las partes altas no estén en un nivel de volumen molesto.
Recuerda que los niveles bajos de volumen son parte del diseño
de la melodía, deben ser bajos. Puedes subir el volumen para
todas las secciones de la melodía, pero asegúrate
de que las partes altas no te saquen de balance durante el ejercicio.
La
melodías tienen una duración relativamente corta,
pero suficiente para provocar el estado necesario para una sesión
de musicoterapia, sin embargo si lo sientes necesario puedes repetir
la melodía las veces que lo desees o alternar unas melodías
con otras siempre que pertenezcan al mismo tipo (adelante describimos
los diferentes tipos de melodías) para adquirir un estado
emocional más profundo o para tener una mejor preparación
antes de tus visualizaciones.
Saborea
estos momentos con la música, que es algo tan especial y
poderoso. Una de las enormes ventajas y claves para la efectividad
de la musicoterapia es justamente que en lugar de tener que hacer
un esfuerzo para crecer o cambiar, el trabajo es sobre todo pasar
un rato delicioso. Lo que sí resulta muy recomendable es
que cuando acabes de escuchar el audio trates de saborear
y mantener el estado emocional que te provoca el mayor tiempo posible.
Esta es una recomendación muy útil e importante trata
de cumplirla la mayor parte de las veces. Con esa emoción,
dure lo que te dure, disfruta de tu descanso con la música
y continúa con tu día.
La
segunda manera de trabajar con tus melodías es simplemente
escuchándolas durante tus actividades. Conforme más
realices tus sesiones profundas de terapia, más efecto tendrá
el hecho de escuchar las melodías en la cotidianeidad, por
lo que es muy recomendable combinar las dos formas de trabajo.
Es también importante darle variedad a tu trabajo emocional
para que lo siguas disfrutando. Recuerda que lo que transforma tus
reacciones emocionales no es la melodía en sí, sino
la estructura de ritmos y secuencias con la que está diseñada.
Es por eso que puedes adquirir diferentes melodías para trabajar
una misma respuesta emocional. Debido a que es la repetición
de estos ejercicios la que provocará los resultados profundos
que la musicoterapia puede ofrecer, para que no te aburras de una
misma melodía, es bueno tener varias de ellas, asegurándote
que todas estén diseñadas para trabajar esa emoción
particular.
Revisa
nuestra lista de melodías de vez en vez, porque vamos ofreciendo
nuevas melodías de vez en cuando para que renueves tu repertorio
y disfrutes de tu trabajo emocional durante el tiempo que lo requieras
sin tener que escuchar siempre la misma melodía.
Los
diferentes tipos de melodías y cómo usarlos.
La
solución de todos los problemas emocionales radica en encontrar
la forma de provocar una emoción diferente a la que está
provocando el problema y hacer que esta última desaparezca.
En musicoterapia esto se logra induciendo la nueva emoción
a través de los ritmos y secuencias musicales de las melodías.
Pero por supuesto no es que haya una sola melodía especial
para resolver las emociones que me afectan por un problema de pareja
y otra para resolver problemas en el trabajo o para cualquier otro
problema específico. Lo que sucede es que en la musicoterapia
hay que inducir una emoción de relajación frente a
cualquier problema que esté provocando estrés, ya
sea de pareja o por el trabajo o por cualquier otro asunto. Lo importante
pues, no es el problema particular, sino el tipo de emoción
que se quiere eliminar y el tipo de emoción que se quiere
inducir.
De
las diferentes respuestas que naturalmente genera nuestro cerebro
frente a los diferentes ritmos y secuencias de sonido, encontramos
que hay 2 respuestas que son utilizables en terapia. Debido a esto
es que existen 2 grandes tipos de melodías que sirven como
base para resolver estados emocionales inadecuados, displacenteros
o patológicos. Son los siguientes:
Melodías
Tipo A: Inductoras de Asertividad Emocional y Autoestima.
Melodías Tipo B: Inductoras de Relajación
Trance Hipnótico y Descanso Reparador.
Así
en musicoterapia se puede trabajar en generar y fomentar las emociones
y actitudes básicas de seguridad, tranquilidad, fortaleza,
alegría y descanso que son necesarias para resolver cualquier
problema emocional. Esto se logra con sólo escuchar la melodía
durante la sesión de musicoterapia dejándose disfrutar
la emoción positiva general que provoca.
Cuando
Queremos Inducir Emociones Específicas.
También
es posible generar una emoción específica para atacar
un problema particular utilizando el tipo de melodía adecuado
y llevando la mente a imaginar la vivencia de la emoción
particular que se desea fomentar mientras se escucha la melodía
durante la sesión de musicoterapia.
Así
pues, si lo que se desea inducir no es sólo la emoción
general de bienestar personal que provocan las melodías del
tipo A, sino que se quiere inducir una emoción particular
de Seguridad Personal y Autoestima, entonces se puede usar cualquier
melodía tipo A en la sesión. La diferencia ahora será
que mientras se escucha la melodía no sólo se mantiene
la actitud de disfrutar la emoción de bienestar general que
produce, sino que debemos imaginarnos a nosotros mismos sintiéndonos
con esa Autoestima y esa Seguridad Personal que deseamos hacer crecer.
Por supuesto, debido a que la estructura de la melodía está
activando en nuestro cerebro las actitudes de Relajación,
Armonía y Bienestar, será mucho, mucho más
fácil, profunda y efectiva la emoción de Seguridad
y Autoestima que estamos practicando. Además, al escuchar
la melodía en la vida cotidiana (ya fuera de la sesión
de musicoterapia), estarás instalando de manera automática
las emociones de Seguridad y Autoestima practicadas en tu sesión.
Cuando
quieras entonces inducir una emoción específica, asegúrate
de usar una melodía del tipo adecuado. Si la emoción
específica es de autoestima, fuerza, tranquilidad y bienestar
emocional, requerirás melodías tipo A. Y si la emoción
específica a inducir es una de trance o descanso profundo,
requerirás melodías de tipo C.
A
continuación te explicamos exactamente qué emociones
básicas provoca cada tipo de melodía y ejemplos de
temas específicos que puedes usar con ellas para que les
saques el mayor beneficio al placer transformador que provocan las
sesiones de musicoterapia.
Melodías
Tipo A: Inductoras de Asertividad Emocional y Autoestima.
Usa éstas melodías para transformar:
Autoestima
Seguridad
Personal
Relaciones
Armoniosas
Manejo
de Estrés
Manejo
de Miedo y Ansiedad
Estas melodías generan un profundo estado de armonía
en el cuerpo, la mente y las emociones provocando una actitud de
bienestar, tranquilidad y seguridad personal, provocando alegría
en tus relaciones con los demás, contigo mismo y frente a
los retos de la vida.
Escuchar
estas melodías en forma sistemática te hará
adquirir y hacer crecer tu confianza personal, tu autoestima y tu
autocontrol emocional provocando una actitud proactiva, segura y
positiva frente la vida y frente los demás. Con estas actitudes
lograrás una mejor respuesta de parte de las demás
personas y mayor éxito frente a los retos personales y profesionales,
debido a la disminución del estrés y a la autoconfianza
que generarán en ti.
Además
con estas melodías puedes trabajar cualquier tema particular
que desees con relación a cualquiera de las siguientes áreas:
1-
Autoestima y autoaceptación. Todo lo relacionado
con sentirse bien con uno mismo, seguro y valioso.
2- Seguridad personal y Paz frente a las situaciones de
la vida cotidiana. Todo lo relacionado con sentirse bien,
seguro y en paz frente a las circunstancias y retos de la vida,
las relaciones sociales o las tareas profesionales. Ideales para
el manejo de miedos, ansiedad y estrés, así como para
generar confianza en uno mismo.
3- Actitud armoniosa, fuerte y positiva en las relaciones
con los demás. Todo lo relacionado con tener una
actitud carismática y atractiva, así como alegre y
positiva en toda relación: de pareja, de familia, de trabajo
o de amistad.
4- Emociones de tranquilidad, armonía, paz, bienestar
y seguridad.
Lo
único que tienes que hacer para trabajar cualquiera de estos
temas es imaginar o pensar en ti mismo con las emociones y actitudes
que quisieras tener o hacer crecer disfrutándolas en tu imaginación
como si ya fueran reales. Lo que estas haciendo con ese juego de
la imaginación es provocar que tu cerebro viva dichas emociones
en el estado de trance emocional en que te van a poner las melodías,
por lo que tu cerebro va a poder vivir esas emociones cada vez con
más facilidad en la vida real hasta que tu manera de reaccionar
sea la que has estado visualizando.
Debido
a que las melodías van a sintonizar tu cerebro con un profundo
estado emocional de bienestar, valía personal y asertividad,
es recomendable que empieces tu visualización después
de hayas dejado avanzar la melodía por unos momentos para
que antes de comenzar a visualizar la melodía sintonice tu
cerebro. Puedes incluso sólo visualizar después de
que ha terminado la melodía, ya que tu cerebro estará
ya preparado para las emociones que le vas a programar.
Melodías Tipo B: Inductoras de Relajación
Trance Hipnótico y Descanso Reparador.
Usa
éstas melodías y genera:
Relajaciones
Profundas y Eliminación de Estrés
Descanso
Reparador y Promotor de la Salud Corporal
Trance
Hipnótico para Transformar Hábitos y Emociones
Estas melodías generan un profundo y poderoso estado de relajación
del cuerpo, la mente y las emociones. Sus secuencias melódicas
y rítmicas relajan al punto de inducir un trance de tipo
hipnótico. Provocan emociones de descanso y un estado anímico
de bienestar sutil casi al borde del sueño. Su uso es adecuado
para permitir a la mente y a nuestro sistema emocional un verdadero
descanso reparador. Generan nuevos hábitos mentales contra
el estrés y pueden usarse para programar todo tipo de cambios
emocionales a través de la autohipnosis. Todo esto con base
en la generación de estados de relajación profundos.
En
general, estas melodías ayudan a vencer el insomnio induciendo
ese nivel de descanso reparador que llena de salud el cuerpo haciéndolo
más fuerte frente padecimientos y enfermedades.
Para
lograr los niveles de relajación profunda y el descanso reparador,
tan sólo debes realizar tus sesiones de musicoterapia y al
final disfrutar la sensación de descanso que proporciona
la melodía. Es muy importante saborear y disfrutar el descanso
para permitir al cerebro fluir con os ritmos de la melodía
y aprovechar al máximo el estado que genera.
Muy
Importante: para inducir el nivel de trance hipnótico
y la relajación profunda es necesario que realices tu sesión
en una posición cómoda y relajada y concentrándote
en la sensación placentera de descanso que transmite la melodía.
Si te encuentras realizando alguna otra actividad, no permitirás
que tu mente se sintonice con este nivel de descanso profundo.
Debido
al nivel profundo de trance que inducen, estas melodías hacen
muy fácil el que la mente grabe nuevos estados emociones,
por lo que la visualización de cualquier actitud resulta
profundamente impactante y efectiva. Por ello podemos utilizarlas
con éxito para trabajar una terapia sobre todo tipo de temas
como:
-
Dejar de fumar.
- Quitar el miedo de hablar en público.
- Programarse para vencer el sueño y levantarse a hacer ejercicio
físico.
- Tener confianza y seguridad frente a otras personas.
- Cualquier otro tema en el que decidas autohipnotizarte.
La
Autohipnosis utilizando el Trance inducido por las melodías
de Tipo B.
Debido
al tipo especial de trance que generan estas melodías, es
posible trabajar con ellas todos los ejercicios de autosugestión
o programación mental que busquen cambiar nuestra manera
de pensar y de sentir frente a cualquier situación a través
de visualizaciones y el manejo voluntario de la atención.
El procedimiento es simple. Sólo debemos imaginarnos las
actitudes y emociones que queremos vivir en las situaciones en que
nos cuesta trabajo vivirlas porque en el nivel de trance es relativamente
fácil imaginarlas y grabarlas en nuestra mente.
La
razón de esto es que cuando estamos en el nivel de trance
hipnótico nuestro cerebro vive con gran intensidad aquello
en lo que se enfoca. Es por esto que resultan tan efectivos y permanentes
los cambios emocionales y de actitud que se provocan sugiriéndole
vivencias imaginarias en ese estado. Si por ejemplo tu tienes necesidad
de comportarte y sentirte de manera confiada y segura ante alguna
situación que te provoca miedo, en la vivencia hipnótica
tu cerebro será enfocado en las emociones de seguridad y
confianza que desearías tener en esa situación dada.
Con ello el cerebro grabará un recuerdo de la vivencia de
esas emociones y conforme se repita y ejercite la sesión
de hipnosis, tus reacciones emocionales cambiarán de miedo
a seguridad.
Así
por ejemplo podemos usar estas melodías para trabajar una
terapia para dejar de fumar. Lo que debemos hacer es imaginarnos
muy a gusto, sintiéndonos muy bien y sin necesidad de fumar,
en medio de una reunión donde todos están fumando.
Poco a poco esta idea se hará más y más real
en nuestra mente inconsciente y será más fácil
vivirla en la realidad. De la misma forma puedes visualizar la tranquilidad
en un escenario al hablar en público. Esta es la manera de
resolver ese miedo de hablar en público, programando la emoción
de tranquilidad y eso es lo que te permite hacer de manera efectiva
el trance inducido por las melodías. Conforme más
programes tu mente con las sesiones de musicoterapia, más
y más notarás que el miedo al público desaparece.
Sólo debes saborear y disfrutar la emoción de tranquilidad
mientras haces el ejercicio imaginando que estás frente al
público.
Para
cambiar un hábito, como el de no poderse levantar a hacer
ejercicio, la imagen a programar es la de la vivencia de emoción
y placer de levantarse a hacer ejercicio. Debes imaginar que vives
esa emoción cuando estás despertando y normalmente
tendrías flojera de levantarte de la cama, para que el cerebro
poco a poco vaya grabando el deseo, el placer y la sensación
de energía para levantarse y te traiga esas sensaciones en
la vida real cuando te sientas amanecer. Tu cerebro empezará
a recordar lo que le has programando cuando al verte en la cama
amaneciendo reconozca que es la misma situación que has visualizado.
Poco a poco, realizando los ejercicios inducidos por la música,
irás sintiendo más y más la energía
y el deseo de levantarte hasta que lo estés haciendo sin
tener que luchar contigo mismo. Así se pueden programar todas
las motivaciones importantes y útiles para resolver problemas
prácticos de la vida.
Prácticamente
todo funciona de manera automática. Lo único que debes
cuidar bien es escoger y crear en tu mente con calma la imagen de
ti mismo viviendo aquellas emociones y actitudes que representan
la solución al tema que quieres resolver. Entre más
practiques tus sesiones viviendo estas emociones imaginándote
en la situación en que quieres que aparezcan, más
fácil vendrán a ti en la vida cotidiana al enfrentar
esas situaciones.
Debido
a que las melodías van a sintonizar tu cerebro con un profundo
estado de relajación y trance, es recomendable que empieces
tu visualización un rato después de avanzada la melodía,
permitiendo que se sintonice tu cerebro antes de iniciar tu visualización.
Puedes incluso sólo visualizar después de que ha terminado
la melodía, ya que tu cerebro estará ya preparado
para las emociones que le vas a programar.
Importante: recuerda que todas las melodías
inducen los estados emocionales buscados en tu cerebro de manera
natural, y que es la repetición de estos estados la que hace
que el cerebro automatice esas respuestas y se vuelvan su forma
cotidiana de responder, por lo que disfrutar y saborear los ejercicios
y realizarlos de manera constante es clave para un avance rápido.