El término
meditación se usa de diferentes maneras para
referirse a ciertos ejercicios emocionales y de manejo del pensamiento
que se han utilizado en diferentes religiones y disciplinas de desarrollo
personal desde hace muchos años.
En general podemos
decir que se trata de ejercicios que provocan un estado mental muy placentero,
de profunda lucidez y conciencia, que genera además un poderoso
estado de bienestar emocional. Existen muy diferentes técnicas
y escuelas de meditación, sin embargo todas buscan, al final
la generación de ese estado mental, que abre las posibilidades
para que aquella persona que lo practica se vaya convirtiendo en una
persona más segura, sensible y abierta al entendimiento del mundo
y su propio ser. Es una extraordinaria herramienta de crecimiento personal
y de generación de bienestar psicológico profundo.
¿Cómo
funcionan los ejercicios de meditación?
El elemento central
de la meditación radica en la concentración de la atención
y el manejo adecuado de los pensamientos. Conforme se van dominando
los ejercicios o técnicas de meditación, vamos aprendiendo
a provocar un estado mental donde nuestros pensamientos dejan de estorbar
e inquietar a nuestra mente y podemos sentir el mundo con una enorme
sensibilidad. Esto trae como consecuencia la generación de un
estado psicológico y emocional profundamente placentero, saludable
y positivo. Existen muchos fenómenos psicológicos complejos
que se encuentran detrás de este efecto, pero para decirlo de
manera breve y entendible, la meditación genera en el cerebro
a través del manejo adecuado de la atención, un estado
muy positivo que se refleja en la psicología y emociones de quien
la practica.
¿Qué
beneficios obtengo al meditar?
La meditación
es un medio para inducir estados emocionales muy intensos y profundos
de gran paz mental y emocional. Genera seguridad y fuerza personal.
Provoca que la persona responda cada vez más fácilmente
con emociones positivas y tenga mayor conciencia de su vida psíquica
(lo que en algunas religiones sirve para obtener lecciones de vida y
crecimiento personal). Las personas que desarrollan el hábito
de meditar crecen en el manejo de sus emociones, sus pensamientos y
su atención y acaban por ser más positivas fuertes, alegres
y agradables.
¿Puede haber
algún efecto negativo al meditar?
Ninguno y de hecho no hay forma de que lo haya. En el caso de la meditación,
lo peor que puede pasar es simplemente que la persona se relaje o no
pueda seguir el ejercicio las primeras ocasiones porque se distraiga
o inquiete con facilidad, pero nunca le afectará negativamente.
¿Meditar
es un ritual religioso o una técnica que va en contra de alguna
religión?
No. Meditar es una
manera de manejar nuestra atención y nuestras emociones que se
ha usado por muchos años con el propósito de crecer psicológicamente.
Lo que sucede es que popularmente se le asocia con cuestiones religiosas
porque las religiones son una de las instituciones que promueven el
crecimiento personal en la sociedad, sobre todo en la antigüedad.
Como la meditación es una práctica muy antigua, se la
asocia con lo religioso, pero de hecho no tiene que ver con la religión
en sí. Algunas corrientes religiosas la usan como parte de sus
recomendaciones, pero la meditación no es, ni implica ningún
tipo de idea o filiación religiosa.
¿Si hago
meditación me estoy alejando de mi religión, o estoy uniéndome
a un movimiento religioso, secta o algo por estilo?
No. Como lo comentamos en la pregunta anterior, meditar es sólo
una excelente estrategia de desarrollo personal, pero no va en contra,
ni a favor, ni tiene ninguna relación con ninguna religión.
Es sólo un tipo de ejercicio mental que ayuda a manejar nuestras
emociones y a fomentar estados psicológicos sanos y positivos.